Sostenibilidad

Nuestro enfoque en el reciclaje cumple estrictamente con la normativa medioambiental vigente. Nos esforzamos en optimizar al máximo la utilización de los residuos provenientes de los aceites vegetales, garantizando en todo momento el cumplimiento de los estándares establecidos.

Economía circular

La economía circular se caracteriza como un sistema económico y social que busca la producción de bienes y servicios mientras se minimiza el consumo y el desperdicio de recursos naturales, agua y energía. Su objetivo es fomentar la reutilización, reciclaje y regeneración de los materiales, promoviendo así la sostenibilidad y la eficiencia en el uso de los recursos.

Los biocarburantes son combustibles líquidos de origen renovable derivados de la biomasa. Estos combustibles, ya sea en forma pura o mezclados en diferentes proporciones, pueden utilizarse como sustitutos o aditivos de los carburantes convencionales, como el gasóleo y la gasolina.

Las mezclas de biodiésel disponibles en las estaciones de servicio son adecuadas para su uso en cualquier vehículo equipado con motor diésel.

Biodiésel

El biodiésel es un combustible producido a partir de aceites y grasas de origen vegetal y animal. Mediante un proceso de transformación, estas materias grasas se convierten en un carburante con propiedades similares al gasóleo. El biodiésel está especialmente diseñado para ser utilizado en motores diésel convencionales. Nuestro enfoque en el biodiésel ofrece significativos beneficios medioambientales al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta un 90%, contribuyendo a la mitigación del cambio climático. Además, el biodiésel mejora el rendimiento y prolonga la vida útil de los motores debido a sus propiedades lubricantes, lo que resulta en un mayor desempeño y durabilidad. En términos socioeconómicos, el uso de biodiésel conlleva ahorros energéticos importantes, estimándose hasta un 96% de ahorro en comparación con los combustibles fósiles. Esto tiene un impacto positivo tanto en la economía como en la sostenibilidad energética.

El biodiésel es un combustible producido a partir de aceites y grasas de origen vegetal y animal. Mediante un proceso de transformación, estas materias grasas se convierten en un carburante con propiedades similares al gasóleo. El biodiésel está especialmente diseñado para ser utilizado en motores diésel convencionales.

Nuestro enfoque en el biodiésel ofrece significativos beneficios medioambientales al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta un 90%, contribuyendo a la mitigación del cambio climático. Además, el biodiésel mejora el rendimiento y prolonga la vida útil de los motores debido a sus propiedades lubricantes, lo que resulta en un mayor desempeño y durabilidad. En términos socioeconómicos, el uso de biodiésel conlleva ahorros energéticos importantes, estimándose hasta un 96% de ahorro en comparación con los combustibles fósiles. Esto tiene un impacto positivo tanto en la economía como en la sostenibilidad energética.

Un solo litro de aceite puede contaminar hasta 1000 litros de agua. En promedio, una persona utiliza alrededor de 13 litros de aceite al año, de los cuales se desperdicia aproximadamente el 50%. Es importante destacar que el aceite vertido por las cañerías tiene una carga contaminante 5000 veces mayor que las aguas residuales urbanas. Cuando este aceite llega a los ríos, forma una fina capa en la superficie que impide la oxigenación del agua, lo cual resulta en la muerte de animales y plantas acuáticas. Concientizar sobre estos efectos negativos y gestionar adecuadamente el aceite usado es fundamental para preservar nuestros ecosistemas acuáticos.

 

Un solo litro de aceite puede contaminar hasta 1000 litros de agua. En promedio, una persona utiliza alrededor de 13 litros de aceite al año, de los cuales se desperdicia aproximadamente el 50%. Es importante destacar que el aceite vertido por las cañerías tiene una carga contaminante 5000 veces mayor que las aguas residuales urbanas. Cuando este aceite llega a los ríos, forma una fina capa en la superficie que impide la oxigenación del agua, lo cual resulta en la muerte de animales y plantas acuáticas. Concientizar sobre estos efectos negativos y gestionar adecuadamente el aceite usado es fundamental para preservar nuestros ecosistemas acuáticos.

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